Cada megawatt cuenta. Los cuidamos todos.
Inspección aérea con drones, diagnóstico de ingeniería y una plataforma que te dice exactamente qué está frenando la producción de tu granja fotovoltaica.

La energía que se fuga no hace ruido.
Un punto caliente, un diodo abierto, una caja de conexiones sobrecalentada. Defectos invisibles desde el suelo que cada día le restan producción a tu activo — y casi siempre se descubren cuando ya hubo daño.
Te acompañamos en cada etapa del proyecto.
Del diseño a la operación, una sola plataforma y un solo socio en campo.
De un vuelo a una decisión de mantenimiento.
Volamos
Piloto certificado, cámara visual y térmica. Sin paros de planta y sin personal sobre los módulos.
Procesamos
La IA, entrenada con millones de imágenes solares, detecta cada anomalía y su causa raíz sobre el mapa del sitio.
Verificamos
Un termógrafo nivel 1 revisa el resultado, como lo exige la norma IEC 62446-3. Sin falsos positivos.
Priorizamos
Un reporte con severidad y pérdida estimada: qué reparar primero, qué vigilar, qué puede esperar.
Cada defecto, con nombre y causa.
La plataforma identifica el tipo de anomalía y su causa raíz — sombreado, suciedad, falla interna — para que sepas si conviene limpiar, ajustar o reemplazar.

















Lo que recibes

Cada anomalía localizable en segundos
Resultados reales de un sitio real de 1 MWp
4,240 módulos inspeccionados en un solo vuelo · 395 anomalías clasificadas y cuantificadas

No es un PDF. Es un activo vivo.
Todo vive en la plataforma, accesible desde el navegador. Tu activo queda modelado hasta el componente, y cada inspección se compara con la anterior: ves tendencias de deterioro, anomalías recurrentes y predices fallas antes de que ocurran.
Tres formas de empezar
La mayoría empieza con una inspección puntual y crece a programa anual.